Domingo 19.05.2013
| Actualizado 23.02
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Rafael Álvarez interpreta esta adaptación teatral de la obra de Fernando Quiñones, en la que se traza la biografía de Miguel Pantalón, imaginario cantaor gaditano genial, irreverente e inconstante.
Las entradas para ver este espectáculo cuestan 18 euros y ya están a la venta en la web de Novagalicia Banco y también se pueden adquirir el día de la representación en la taquilla del Auditorio de Galicia.
El Brujo asegura que le debe mucho al flamenco y que por eso decidió involucrarse en este proyecto. "El flamenco fue para mí un ritual de iniciación al arte y fue un método secreto para ganar seguridad cuando comencé a trabajar en el teatro. A los tonos y a los gritos del cante yo les debo mucho como actor. Mi voz se permeó de todo ello, como de todo lo que oí en mi infancia en Andalucía".
asegura que le debe mucho al flamenco y que por eso decidió involucrarse en este proyecto. "El flamenco fue para mí un ritual de iniciación al arte y fue un método secreto para ganar seguridad cuando comencé a trabajar en el teatro. A los tonos y a los gritos del cante yo les debo mucho como actor. Mi voz se permeó de todo ello, como de todo lo que oí en mi infancia en Andalucía".Rafael Álvarez cuenta que sus meses de ensayos le han servido para descubrir el gran escritor que es Fernando Quiñones. "Al misterio que encierra el cante jondo le debo más, pero eso no puedo explicarlo aquí. Tengo que hacerlo en el escenario, con el texto de Fernando Quiñones. A lo largo de dos meses de ensayo he ido descubriendo cada vez más matices y sabiduría poética, y sentido del ritmo y de la medida, y delicadeza, en este aparente costumbrismo que encubre en el texto de Quiñones algo más que está debajo de la fachada: el conocimiento profundo y el estilo de un grandísimo escritor. No me extraña en absoluto que Borges le apreciara sobremanera".
"Cuando Francisco Ortuño (al que agradezco que pusiera en mis manos esta joya), me dijo que este texto era la elevación del flamenco a la categoría de pensamiento yo no sabía lo que estaba diciendo. Aunque la frase me gustó. Por quedar bien le dije: Por supuesto. Y me quedé pensando... pero de verdad que no lo sabía. Hoy, después de haber estudiado El testigo, yo puedo asegurar que el cante ya es en sí mismo pensamiento", dice el actor. Rafael Álvarez es titulado por la Real Escuela Superior de Arte Dramático. Su actividad con el teatro se inicia en el Corral de Comedias del Colegio Mayor Universitario San Juan Evangelista en 1970, con el montaje El juego de los insectos, de los hermanos Kappeck. Para esta representación se sortearán dos entradas dobles en la web de EL CORREO, www.elcorreogallego.es
