Sábado 18.05.2013
| Actualizado 20.25
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ESCUELA DE MÚSICA El final del curso escolar coincide con representaciones y festivales en los centros académicos. En el colegio Junior's fue el momento de la entrega de diplomas a los alumnos de la Escuela de Música y de las animadas interpretaciones del festival de final de curso.
El Colegio Junior's posee una Escuela de Música y es centro agregado de la Escuela de Música de A Baña. El profesor encargado de impartir la enseñanza musical en esta faceta es Juan Leis, director del conservatorio de A Baña. Después de asistir a uno de los recitales de estos jóvenes intérpretes tan solo hay que alabar el cariño y cuidado con el que dirige a cada uno de sus discípulos. Dentro del sistema de educación personalizada del centro, se insiste en el trabajo diario, dentro y fuera del aula, y en que esa disciplina que el instrumento obliga debe usarse para la vida. Los alumnos bien con el piano, bien con instrumentos de viento, deleitaron durante la tarde al público asistente. Al finalizar el concierto, los alumnos recogieron los diplomas correspondientes a su nivel de manos de su profesor y del director del centro, Miguel Ángel Rey Losada.
La educación artística, danza, música o dibujo, es especialmente cuidada en el centro por las capacidades que desarrolla en el niño: sensibilidad ante la realidad circundante, disciplina y capacidad de desarrollo de la autoestima. Estas facultades artísticas, al igual que las de científico-matemáticas como el uso del ábaco para desarrollar la capacidad de cálculo, son trabajadas desde el período de Educación Infantil en el Colegio Junior's.
Este ritmo, pero más desenfadado, continúo en el festival de fin de curso. Este festival es protagonizado por los alumnos de Infantil, Primaria y Secundaria del centro casi al completo. El tema de este año fue la música del grupo sueco ABBA y el musical/película Mamma Mia! Los alumnos fueron interpretando los distintos temas musicales acompañados de una coreografía ensayada en los últimos meses.
Especial mención merece el colorista vestuario que, año tras año, sorprende por lo cuidado de su elaboración y lo ingenioso de su diseño. Los padres disfrutaron del festival hasta el punto de que, como comentó más de uno, "se le iban los pies con la música". Se debe agradecer la ayuda de numerosos alumnos de Bachilleratos que, seducidos por el tema de este año, no se resistieron a bailar al estilo de la música disco de los setenta.
